El estrés se definió como un síndrome general de adaptación, o como reacción general de alarma, para, a nivel de supervivencia, luchar o huir. Comportamientos considerados como adaptativos para sobrevivir. Adaptación, a nivel supervivencia física, pura y dura. Evitar el peligro o atacarlo para hacerlo desaparecer. Más allá de la pura supervivencia física ¿Son la huida o la lucha comportamientos de adaptación? ¿A qué queremos adaptarnos? Pensemos, analicemos, que a veces nos adaptamos a cualquier cosa, y no conviene. Antes de “curar” el estrés, démonos un cierto tiempo para ver sobre qué nos está informando, y, antes de adaptarnos, analicemos la situación y el contexto. En ocasiones, debemos calmar nuestra emoción, nuestra valoración-percepción y, desde la calma, tratar de comprender nuestro manejo en tal situación. Sin embargo, en algunos casos, y analizada la situación, quizá no nos convenga adaptarnos y precisemos transformarnos, cambiar nuestra vida, reconducirnos. Sólo necesitamos cierto acompañamiento, un alguien que nos pueda orientar en nuestro análisis y nos apoye en nuestras decisiones. Cada uno, y cada una, tiene su propia vida, y así debe ser. Pero, recordemos que adaptarse no es la única vía, también decidir alejarse puede ser un paso saludable y de crecimiento. Decide a qué te adaptas y de qué te alejas. No hay fórmulas mágicas, ni pautas estandarizadas, porque cada persona debe decidir en su propia vida, No "calmemos" el estrés para adaptarnos a cualquier situación, frenemos, analicemos y decidamos, seguir o alejarnos. No siempre conviene adaptarse. Toda decisión nos modifica, concedámosle su necesaria importancia.
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Ana VarelaPsicóloga. Especializada en la gestión activa del estrés. ¿Qué es el estrés? Un término que hoy se utiliza de forma generalizada pero que, muchas veces, no lo comprendemos o no sabemos cómo se inicia. Lo habitual es hablar de poco tiempo, muchas tareas, pero ¿Es eso el estrés? No. Hay quien con muchas tareas es tremendamente feliz. Las situaciones nos resultan estresantes cuando no conseguimos resolverlas, porque percibimos no contamos con recursos para ello. El tiempo es un recurso, planificarlo una capacidad aprendida. El dinero también lo es, y saber conseguirlo resulta fundamental. También el conocimiento, la información, la capacidad para calmarnos, saber analizar y "trocear" los problemas para no ahogarnos, generar opciones, saber comunicar adecuadamente, construir una red social de apoyo.... todo son recursos. Y los recursos tienen su historia de aprendizaje. Tenemos recursos y carencias. Aprendizaje a lo largo de toda la vida. Cada persona necesita trabajar aquellos que no ha podido aprender o entrenar. ¿Qué recurso necesitamos? ¿Qué debemos aprender para resolver? Las situaciones estresantes se caracterizan por resultar impredecibles, y fundamentalmente por hacernos sentir que no tenemos control, que perdemos la posibilidad de manejarlas. Nos percibimos incapaces. Pero no lo somos, simplemente nos faltan aprendizajes, de diferentes tipos. En una sociedad de cambios y continuas adaptaciones, el estrés se presenta como un proceso bastante "normalizado" El estrés, al comienzo, nos avisa de la necesidad de cambiar, aprender, para las nuevas situaciones que se nos presentan. Frenemos las inercias antes de que el estrés mantenido, durante tiempo, nos obligue a frenar. ¿Y si lo “utilizamos” inteligentemente para cambiar? |